8 Trucos para saber a ciencia cierta si está fingiendo o no el orgasmo

Cada vez existen menos temas tabú en el mundo del sexo y mayor información sobre la sexualidad femenina. Pero aún así, siguen siendo muchas las mujeres que aseguran no haber experimentado un orgasmo en su vida, pero sí haberlos fingido, ya sea por no decepcionar a su pareja, animarse a si misma o tratar de que el acto termine. Pero, ¿qué es exactamente un orgasmo?

Para algunos, la mejor sensación del mundo, la petite mort es una descarga repentina de tensión sexual acumulada, una sensación de liberación placentera.

Claves para identificar un orgasmo femenino

Contracciones en la zona genital

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Cuando se alcanza el orgasmo se producen unas contracciones focalizadas en la zona genital, acompañadas de una sensación de placer que invade el resto del cuerpo. Estas contracciones suelen variar en cantidad e intensidad, pudiendo llegar a experimentar un máximo de entre 10 y 15.

Temperatura corporal

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Al margen de tener una persona pegada, el camino al orgasmo se puede apreciar por la temperatura corporal que alcanza el cuerpo femenino. Se da lo que se conoce como rubor sexual, que es provocado por el aumento del riego sanguíneo, que se traduce en calor y enrojecimiento del tórax y el cuello, llegando hasta las mejillas.

Desconexión del mundo real

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Un orgasmo hace que una mujer se olvide de todo, hasta de su pareja, y por unos segundos se transporta a lugares “desconocidos”. Es cuestión de fijarse en los detalles y darse cuenta de dónde está ella y su atención. Si notas que la has perdido por unos segundos, es una buena señal.

Gestos y expresiones

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Durante el momento de mayor placer, es imposible que controle los movimientos de la cara, el cuerpo o la mirada. Como bien hemos dicho, su cabeza está en otro sitio, así que no puede estar pendiente de si está guapa o demasiado colorada, solo está centrada en disfrutar.

Miotonía

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Cuando llegas al clímax, el cuerpo experimenta lo que se conoce como miotonía, una rigidez de las extremidades característica del momento postorgásmico que también puede desembocar en contracciones musculares. Si se queda como si nada, y se levanta inmediatamente después, es porque su éxtasis ha sido un poco fraude.

Respiraciones

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Si las pulsaciones y la respiración aumentan hasta desbocarse, probablemente no esté fingiendo. Las respiraciones se vuelven mucho más profundas a medida que el placer aumenta y comienzan a entrecortarse durante el clímax cuando la mujer puede inspirar y exhalar hasta 60 veces por minuto.

Movimientos arrítmicos

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Aunque siempre se busque la sincronía del acto sexual, cuando el sexo está siendo verdaderamente satisfactorio cada uno trata de moverse para alcanzar el clímax. Si cambia de postura, te coge la mano, aprieta los músculos pélvicos, se agita o mueve los brazos a la pelvis de manera descontrolada, la cosa va bien.

Los pechos

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Cuando la excitación es real, los senos pueden aumentar su tamaño hasta un 20%, además de volverse más firmes y turgentes. La aureola se hincha, los pezones de ponen firmes, pero esta erección baja rápidamente cuando terminan las contracciones orgásmicas.

Los orgasmos no deben fingirse. En una pareja debe haber la confianza suficiente para hablar sobre los problemas de satisfacción en la cama. La comunicación es la base de toda relación.

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Fuente: whatthegirl / informe21 / untiposerio / enpareja