
A muchos viajeros les encanta la idea de ir descubriendo la gastronomía de los diferentes países del mundo. Deliciosos platos que nos hacen meternos de lleno en su cultura y apreciar sus matices, sabores y olores. Sin embargo, el mundo no sólo esta lleno de sabrosos manjares. La idea de comer perro, rata o insectos puede revolver hasta el estómago del más atrevido.
15 extrañas comidas del mundo solo aptas para paladares intrépidos
Globos oculares de atún (Japón)

A pesar de que suena realmente desagradable, su sabor es bastante parecido al del calamar o el pulpo.
Huevo del siglo (China)

Es cierto que a pesar de su nombre, no tiene un siglo. Pero eso no quiere decir que sea más apetecible ya que se trata de un huevo podrido. Tras estar durante meses en una mezcla de arcilla, ceniza y cal viva, la yema se vuelve verde o incluso negra y viscosa, mientras que la clara se convierte en una gelatina transparente de color marrón oscuro. Su sabor es muy similar al de un huevo duro.
Arañas fritas (Camboya)

Las arañas fritas son un manjar muy popular en la ciudad camboyana de Skuon, donde se marinan con azúcar y sal, y después de fríen con ajo.
Escargots à la Bourguignonne (Francia)

Se trata de grandes caracoles cocinados con salsa de vino blanco, ajo, mantequilla y perejil y servidos dentro de sus conchas. Su consistencia es similar a la de los mejillones o las almejas.
Lombrices mopane (Sudáfrica)

Son unos grandes y jugosos gusanos llenos de carne. Tradicionalmente se secan o se ahuman para conservarlos, pero después se rehidratan y se cocinan con tomate o salsa chile para darles sabor. Hay quién dice que tienen un sabor parecido al pollo.
Carne de flor de cerezo (Japón)

En este caso se trata más de una razón cultural. Y es que, especialmente en Europa, los caballos son animales de compañía. En Japón, sin embargo, la carne de caballo se sirve cruda, sola o como parte de sushi. Se dice que es baja en calorías y baja en grasas.
Ancas de rana (Francia y Sudeste asiático)

Las patas traseras de las ranas se hacen a la parrilla, fritas o guisadas. Su textura se parece a la del pollo y tiene un débil sabor a pescado.
Sopa de tortuga (China, Singapur y EE.UU.)

Elaborada con la carne, la piel y las entrañas de la tortuga, se considera un manjar chino.
Balut (Filipinas)

Un embrión de pato en desarrollo que se hierve vivo en su cáscara. Suena cruel y desagradable. Aún así, es un alimento muy común que generalmente se acompaña con cerveza.
Sannakji (Corea del Sur)

Este plato consiste en cortar los tentáculos de un pulpo recién nacido y cuando se sirven aún se mueven. No se queda atrás en crueldad…
Casu Marzu (Italia)

También conocido como «queso de gusano», este plato tradicional de Cerdeña es un queso de leche de oveja famoso por contener larvas de insectos vivos. Al parecer, estos pequeños gusanos mejoran su sabor.
Marmite (Reino Unido, Nueva Zelanda y Australia)

Hecho a partir de extracto de levadura, este subproducto de la elaboración de la cerveza es el resto que queda al fondo de los barriles. Se trata de una pasta pegajosa de color marrón con un sabor concentrado, salado, que normalmente se unta sobre tostadas o se come con queso.
Escamol (México)

También conocido como «caviar de insecto», este plato se hace de larvas y hormigas comestibles. Considerado una delicatessen, tiene un crujiente sabor a nuez.
Surstromming (Suecia)

Arenque báltico fermentado con sal para evitar que se pudra. Se encuentra principalmente en conserva, y al abrirlo el olor es realmente desagradable.
Haggis (Escocia)

El corazón de una oveja, el hígado y los pulmones picados se mezclan con cebolla, harina de avena y, se sazonan con sal y especias cocidas dentro del estómago del animal.
Está claro que la gastronomía es una cuestión cultural, y que lo que en Europa puede resultar un manjar, en Asia puede considerarse algo terriblemente desagradable. Aún así, si eres capaz de probar todos estos platos, está claro que tienes un estómago a prueba de bombas.